Recién llegados a Colombia, empecé a tener muchas lagañas, los ojitos me lloraban y mis papis humanos tenían que estar siempre limpiando y cuidando que no se me secaran para que fuese fácil retirarlas. Mi abuelita humana con su sabiduría, un día le dio a mis papis este remedio que fue mi salvación… Tomas [...]